El pepino de mar, una especie clave para el equilibrio de los ecosistemas marinos, se mantiene bajo protección total en Yucatán tras el colapso de sus poblaciones derivado de la sobreexplotación, por lo que su captura continúa prohibida en todo el país.
A más de una década de la implementación de esta medida, autoridades estatales y federales mantienen operativos de vigilancia para evitar la extracción ilegal, una práctica que sigue representando una amenaza tanto ambiental como económica para la región.
Actualmente, en la entidad operan seis refugios pesqueros donde esta especie puede reproducirse sin presión extractiva, lo que permite avanzar en su recuperación y garantizar la sostenibilidad de los recursos marinos a largo plazo.
La titular de la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentable, Lila Frías Castillo, advirtió que la pesca furtiva persiste, por lo que se han intensificado las acciones de inspección tanto en mar como en tierra, en coordinación con corporaciones de seguridad y autoridades federales.
Además de su valor comercial, el pepino de mar cumple una función esencial en el fondo marino, al procesar sedimentos y reciclar nutrientes, lo que contribuye a la salud de arrecifes y pastos marinos, beneficiando a diversas especies y a la actividad pesquera en general.
Las labores de vigilancia también cuentan con la participación de pescadores organizados, quienes colaboran en la protección de los recursos naturales, mientras que instituciones de investigación realizan monitoreos constantes para evaluar la recuperación de la especie.
Finalmente, las autoridades reiteraron que respetar la prohibición es fundamental para preservar los ecosistemas marinos y asegurar recursos para futuras generaciones, al tiempo que hicieron un llamado a la ciudadanía a denunciar cualquier actividad ilegal relacionada con su captura.
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Fuente: El Momento Yucatán