Los trabajadores señalaron que sus ingresos se vieron duramente afectados con la pandemia.
La recuperación en diversos sectores económicos de Quintana Roo todavía no se refleja en la estabilización de finanzas personales de los quintanarroenses, de los cuales, el 66% sigue arrastrando créditos bancarios o deudas con terceros a las que destinan al menos la mitad de sus ingresos, por lo que constantemente viven en aprietos financieros.
La información de Data México reveló que esta situación se agravó con la pandemia del Covid-19: el 54% de los quintanarroenses mayores de 18 años que trabajan explicaron que sus ingresos se vieron duramente afectados y por tener una pésima educación financiera tomaron decisiones que comprometió su economía.
Y es que en lugar de reducir sus gastos, priorizar sus deudas que les generaban mayor cantidad de intereses o vender activos para tener liquidez, seis de cada 10 optó por solicitar un crédito bancario o pedirle prestado a familiares, agiotistas o financieras con el propósito de mantener su estilo de vida, aun cuando tenían menos ingresos.
El 22% reconoció que tuvo que recurrir a los préstamos tras acabarse el dinero que había ahorrado. El 72% se negó a deshacerse de algunos bienes con tal de tener efectivo, aunque la mitad llegó a empeñar algún artículo esperanzados en sacarlos cuando la situación mejore.
Sin embargo, debido a que ocho de cada 10 reconocieron que siguieron gastando en cosas innecesarias durante y después de la pandemia, como servicios de streaming, artículos electrónicos no esenciales, etc., tuvieron dificultades para recuperarlos. Algunos incluso los perdieron.
El 27% dejó de pagar sus tarjetas de crédito departamentales o préstamos bancarios, por lo que aún hasta el día de hoy se han añadido a la lista de personas morosas, sin oportunidad de utilizar esta herramienta financiera en el futuro.
El informe de Data México, alimentado por la más reciente Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, revela que ocho de cada 10 de los encuestados reconoció que pudo haber evitado su crítica situación, si tan sólo hubiera contado con la educación financiera necesaria para poder administrar sus ingresos y sus gastos.
Fuente: Novedades Quintana Roo