El conjunto, registrado como TC_08066, se ubica dentro del terreno destinado a la construcción de la Terminal de Transferencia de Carga de Poxilá. Entre octubre y diciembre de 2025, arqueólogos realizaron trabajos de estabilización preventiva en los dos basamentos paralelos y el cabezal sur que integran la cancha. Estas labores se llevaron a cabo en conjunto con la Secretaría de la Defensa Nacional, que ajustó el proyecto para resguardar el área arqueológica.
La titular de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que estas intervenciones tienen como objetivo proteger el patrimonio histórico con criterios técnicos sólidos, de modo que continúe generando conocimiento y conserve su importancia para la sociedad.
Descubrimiento reciente y acciones inmediatas
El vestigio fue identificado en 2024 durante recorridos de prospección. Al momento de su hallazgo, presentaba afectaciones considerables derivadas de la extracción de materiales pétreos en sus estructuras. Ante esta situación, se implementó un programa de consolidación preventiva enfocado en recuperar su estabilidad y preservar su forma original.
La responsable de los trabajos en campo, Susana Echeverría Castillo, explicó que las tareas incluyeron limpieza del terreno, eliminación de vegetación, ajuste de dimensiones mediante guías de referencia y refuerzo interno de los basamentos. Con ello, se logró estabilizar la estructura y conservar un ejemplo representativo de este tipo de construcciones en la región.
Evidencia poco común del periodo Preclásico
De acuerdo con los especialistas, la cancha corresponde a la fase Nabanche (800-300 a.C.), dentro del Preclásico Medio. Sus dimensiones aproximadas son de 15.50 metros de largo por 4.50 metros de ancho, con dos basamentos paralelos de menos de un metro de altura y un cabezal al sur que supera los 10 metros.
La arqueóloga Yomara Cardeña Carballido indicó que el deterioro del sitio impidió identificar completamente elementos como la banqueta en talud, característica habitual en otros juegos de pelota. No obstante, destacó que su documentación es relevante, ya que existen pocos casos excavados de manera integral en el noroeste de Yucatán para esta época.
Nuevas pistas sobre el juego de pelota antiguo
El hallazgo ofrece información valiosa para comprender las etapas tempranas del juego de pelota y su papel en las sociedades prehispánicas. A diferencia de estructuras más tardías del periodo Clásico, este conjunto podría reflejar otras formas de uso del espacio y dinámicas distintas en la práctica del juego.
Echeverría Castillo señaló que, aunque la mayoría de las canchas contemporáneas presentan banquetas en talud, lo que sugiere similitudes en la forma de juego, en este caso aún se estudian sus particularidades.
Colaboración local y acciones ambientales
Durante las labores, habitantes de Poxilá se sumaron a los trabajos de rescate, fortaleciendo la relación entre la comunidad y su patrimonio cultural. Asimismo, en coordinación con la Mesa Ambiental de la Defensa, se realizaron actividades de reforestación con especies nativas en los alrededores.
Esta intervención no solo permitió conservar un espacio de gran valor histórico, sino también ampliar el conocimiento sobre la arquitectura y la relevancia social de los juegos de pelota en el México antiguo.
Redacción: Yucatánalamano.