Lo que durante mucho tiempo se consideró una enfermedad controlada reaparece en 2026 con cuatro contagios confirmados y más de 80 casos en estudio.
El repunte confirma una advertencia constante de las autoridades: cuando disminuye la cobertura de vacunación, el virus encuentra condiciones propicias para propagarse. En un entorno de movilidad constante —tanto regional como nacional— la presencia de personas sin esquema completo facilita la reintroducción de enfermedades prevenibles.
Dónde se han detectado los casos
La Secretaría de Salud estatal informó que los contagios confirmados se localizaron en tres municipios: Mérida, Kanasín e Izamal. Dos de los diagnósticos corresponden a finales de 2025 y los otros dos a las primeras semanas de este año.
Tras la confirmación, se activaron cercos epidemiológicos, monitoreo de contactos y seguimiento médico puntual para evitar nuevas cadenas de transmisión. Los primeros dos casos confirmados en 2026 —reportados el 23 de enero y el 2 de febrero— evolucionan sin complicaciones graves hasta el momento.
Además, 82 personas permanecen como casos probables bajo análisis clínico y de laboratorio.
Panorama en la Península
El comportamiento del virus no es exclusivo de Yucatán. En Quintana Roo se han confirmado al menos siete contagios, mientras que Campeche mantiene vigilancia sobre dos casos sospechosos.
La dinámica regional obliga a reforzar medidas, particularmente en una zona caracterizada por el turismo y el tránsito constante de población. Especialistas en salud pública advierten que en contextos de alta movilidad, un caso importado puede convertirse en brote si existen grupos con esquemas incompletos.
Refuerzo de vacunación y recomendaciones
Ante este escenario, las autoridades ampliaron las campañas de inmunización, incluyendo a personas de entre 10 y 49 años que no cuenten con su esquema completo o no tengan certeza de haber recibido la vacuna.
Las recomendaciones principales incluyen revisar la cartilla nacional de vacunación, acudir a la unidad de salud más cercana para completar dosis pendientes y evitar la automedicación. Síntomas como fiebre alta, tos, irritación ocular y erupciones en la piel deben ser motivo de consulta médica inmediata.
El mensaje de fondo es claro: la mejor defensa contra el sarampión sigue siendo la vacunación. Mantener altas coberturas no solo protege a cada persona, sino que impide que el virus vuelva a establecerse en la comunidad.
Redacción: Yucatánalamano.