La industria restaurantera en Yucatán prevé concluir el año con dificultades y enfrentar un inicio de 2026 marcado por mayores presiones económicas y operativas, informó la presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) Yucatán, Claudia González.
Si bien el periodo decembrino suele representar el momento de mayor actividad para restaurantes y negocios de alimentos, la dirigente señaló que este cierre de año llega después de varios meses con resultados por debajo de lo esperado.
De acuerdo con la Canirac, el sector acumuló hasta noviembre una caída aproximada del 15 por ciento en ventas en comparación con el mismo periodo del año anterior, situación que hace que la temporada Guadalupe–Reyes sea clave para reducir el impacto de un año complicado.
González explicó que, aunque se espera un ligero repunte por las posadas, reuniones familiares, vacaciones escolares y la llegada de visitantes, el consumo no ha recuperado el dinamismo de años previos.
Esta baja en la actividad, dijo, refleja un escenario de estancamiento económico general, en el que las familias reducen gastos y priorizan el consumo básico.
En cuanto al inicio de 2026, advirtió que el sector enfrentará un contexto aún más complejo. Entre los factores que impactarán directamente a los restaurantes mencionó el aumento al salario mínimo, nuevas reformas laborales, el incremento al impuesto sobre nómina, la entrada en vigor del alza al IEPS y la aplicación de disposiciones como la llamada “ley silla”, además de la futura reducción de la jornada laboral a 40 horas.
Estas condiciones implicarán mayores costos operativos para una industria intensiva en mano de obra y prestación de servicios.
La presidenta de Canirac señaló que estos ajustes obligarán a los restaurantes a replantear su operación.
Por Redacciónj Yucatanalamano