La dependencia señaló que, actualmente, los productores ganaderos se encuentran tranquilos y mejor preparados, gracias a la capacitación y al acompañamiento permanente del Gobierno del Estado, que incluye apoyos como asistencia técnica especializada y acciones preventivas en campo.
De acuerdo con el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Edgardo Medina Rodríguez, las acciones implementadas han sido resultado de instrucciones claras emitidas por el Gobernador desde antes de marzo del año pasado, con el objetivo de anticiparse a la llegada del problema mediante estrategias de prevención y la coordinación con instancias federales como la Sader y el Senasica.
El funcionario reconoció que la detección del primer caso de miasis causada por el GBG generó inquietud entre los ganaderos; sin embargo, destacó que las campañas informativas y de concientización previas permitieron que el sector reaccionara con rapidez y confianza para enfrentar la situación.
“Se les explicó que este problema ya se había presentado décadas atrás, en los años ochenta y noventa, y que fue posible erradicarlo. Hoy estamos convencidos de que nuevamente se logrará, mediante una estrategia bien planeada y proyectos específicos, como el que iniciamos en las últimas semanas de 2025 y que ya muestra resultados positivos”, afirmó.
Objetivos y acciones del proyecto piloto
Medina Rodríguez explicó que uno de los principales objetivos del proyecto piloto en marcha es reducir de manera significativa la población de la mosca que provoca la aparición del gusano barrenador en las heridas del ganado. Para ello, se han desarrollado trampas fabricadas en la propia entidad, las cuales se están instalando de manera prioritaria en las zonas donde se ha detectado una mayor concentración de esta especie.
Finalmente, indicó que durante 2026 continuará la inversión de recursos estatales para fortalecer este proyecto, así como para atender la curación de animales afectados y brindar apoyo directo a los ganaderos. Subrayó que enfrentar esta problemática requiere un esfuerzo conjunto, ya que, aunque se trata de un fenómeno natural, la responsabilidad es compartida entre los gobiernos federal, estatal y municipal, el sector ganadero, la academia y otros actores involucrados.
Redacción: Yucatánalamano.