La presidenta Claudia Sheinbaum dijo en su conferencia matutina que podría considerar demandar al multimillonario Elon Musk, luego de que este sugiriera que la mandataria recibe órdenes del crimen organizado y no declarar la guerra contra los cárteles mexicanos de drogas.
“Sus jefes del cártel le ordenan que diga”, comentó Musk en un video donde la mandataria afirma que no comenzará una guerra contra el crimen organizado, contrario a lo que hizo Felipe Calderón.
Al respecto, en su conferencia, Sheinbaum dijo que no le importan los comentarios de opinólogos o Musk, que ella está interesada en saber qué piensa el pueblo sobre sus acciones y resultados.
“Estamos considerando si hacemos algún asunto legal, lo están viendo los abogados”, reveló en la mañanera de este martes 24 de febrero.
Morenistas defienden a Sheinbaum de Musk
Tras el comentario de Musk, los morenistas no tardaron en salir a defender a la presidenta. Por ejemplo, Alejandro Murat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, aclaró que la política de la mandataria es “tolerancia cero”.
También, Andrea Chávez afirmó que el multimillonario está alejado de la realidad y Julieta Ramírez le enfrentó por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein.
En redes sociales, los seguidores de la 4T recordaron el video donde estaba bajo los efectos de alguna droga en una reunión con el presidente Donald Trump.
Sheinbaum ya había pensado en demandas a Musk antes: ¿Por qué?
En junio del 2025, Sheinbaum también había contemplado demandar a la empresa SpaceX de Musk, ya que se lanzó un cohete en la zona fronteriza de Tamaulipas y podría haber impactos ambientales.
“Se está haciendo una revisión internacional, qué leyes se están violando y, a partir de ahí, iniciaremos un proceso”, señaló Sheinbaum.
El cohete Starship de SpaceX se impactó directamente en la costa tamaulipeca, lo que generó basura y desechos peligrosos.
Tras el despegue de la aeronave, se separó el propulsor y, en su regreso a la atmósfera terrestre, este sufrió una explosión, desintegrándose en cientos de pedazos que cayeron en el Golfo de México.
Las corrientes marinas los llevaron a playa Bagdad, en Matamoros, lo que generó preocupación entre ambientalistas.
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Fuente: El Financiero