Por Luis Carmona.
El mandatario calificó el evento como uno de los peores en la historia del Super Bowl. A través de redes sociales, señaló que el show era “absolutamente terrible” y afirmó que representaba una falta de respeto a los valores que, según él, debe proyectar el evento deportivo más visto del país.
Además, Trump describió la presentación como una “bofetada” para Estados Unidos y cuestionó tanto el contenido del espectáculo como su estilo artístico, afirmando que no representaba estándares de creatividad o excelencia.
Las críticas se sumaron a comentarios previos del presidente, quien ya había expresado rechazo hacia Bad Bunny y otros artistas vinculados al evento, asegurando que estaba “en contra de ellos” y calificando la elección de la NFL como “terrible”.
La postura de Trump reavivó la controversia alrededor del espectáculo, el cual estuvo marcado por elementos culturales latinos, mensajes simbólicos y una producción considerada por algunos analistas como una de las más representativas culturalmente en la historia reciente del Super Bowl.
El show también generó reacciones polarizadas en redes sociales y medios internacionales, con opiniones divididas entre quienes lo celebraron como un momento cultural histórico y quienes cuestionaron su tono político o simbólico.
La polémica se suma a la ya existente tensión entre el mandatario y varios artistas musicales contemporáneos, consolidando el espectáculo del Super Bowl 2026 como uno de los más comentados tanto en el ámbito deportivo como en el político y cultural.