El presidente Donald Trump insistió en que no planea despedir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, pese a una investigación del Departamento de Justicia sobre la renovación de la sede del banco central.
“No tengo ningún plan para hacer eso”, dijo Trump el miércoles en una entrevista con Reuters.
Aun así, el presidente señaló que no ha llegado a una conclusión sobre si la investigación podría darle motivos para destituir al jefe de la Fed, al afirmar que es “demasiado pronto” para decirlo.
“En este momento estamos en una especie de compás de espera con él y vamos a determinar qué hacer. Pero no puedo entrar en detalles”, dijo.
La ley federal establece que los gobernadores de la Reserva Federal solo pueden ser despedidos por causa justificada, y no por diferencias de política.
Trump critica a legisladores que lo juzgan por investigar a Jerome Powell
Donald Trump también sostuvo que no le preocupan las críticas de legisladores republicanos que han cuestionado la investigación por temor a que sea un intento de influir en las decisiones sobre la tasa de interés.
“No me importa”, dijo Trump. “No hay nada que decir. Deberían ser leales. Eso es lo que digo”.
El presidente dijo que tenía la intención de seguir adelante con los planes para nominar al reemplazo de Powell “en las próximas semanas”, pese a la amenaza del senador Thom Tillis, un republicano de Carolina del Norte que se retira y que integra el Comité Bancario del Senado, quien ha dicho que bloqueará las nominaciones a la Fed hasta que se resuelva la investigación.
Trump, en la entrevista con Reuters, elogió a dos candidatos que ya habían sido mencionados previamente: el principal asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, y el exgobernador de la Fed Kevin Warsh.
“Los dos Kevin son muy buenos”, dijo Trump, y agregó: “También hay otras personas buenas, pero anunciaré algo en las próximas dos semanas”.
Powell dijo el domingo que el Departamento de Justicia entregó a la Fed citaciones de un gran jurado, derivadas de la investigación sobre el proyecto de renovación de la sede del banco central y de su testimonio ante el Congreso al respecto.
La pesquisa marca una escalada dramática de los ataques de la administración Trump contra la Fed y plantea nuevas preguntas sobre la independencia de la institución. Trump ha coqueteado repetidamente con la idea de despedir a Powell antes de que termine su mandato como presidente de la autoridad monetaria en mayo, y actualmente evalúa a quién nominar como su sucesor.
Powell, en un comunicado emitido el domingo, calificó la investigación sobre la renovación como un pretexto para una campaña de presión más amplia en torno a la tasa de interés.
“Se trata de si la Fed podrá seguir fijando la tasa de interés con base en la evidencia y las condiciones económicas, o si, en cambio, la política monetaria será dirigida por presión política o intimidación”, dijo.
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Fuente: El Financiero