En los últimos años, la comunidad médica y científica se enfrenta a un nuevo reto: la “pandemia de influencers de salud”, quienes, a través de redes sociales, difunden desinformación al compartir argumentos sin sustento ni avalados por expertos.
Pese a que existen vacunas cuya eficacia ha sido ampliamente comprobada científicamente, aún hay personas que dudan o deciden no aplicárselas, situación que se debe en parte a dicha “pandemia.
“Hay muchos influencers que hacen sus videos afirmando que no sirven las vacunas ni los antibióticos, y hay quienes lo creen”, advirtió el doctor Luis Mariano Toraya Lara, presidente del Colegio de Pediatría del Estado de Yucatán.
Para él, este fenómeno no solo genera confusión, sino que representa un riesgo real para la salud pública.
“Ese es un problema que tenemos que contrarrestar con campañas y evidencia científica”, subrayó.
Falta de vacunas
Sin embargo, la baja cobertura de vacunación no se explica únicamente por la desinformación, ya que también existen obstáculos estructurales.
“Hay muchas vacunas que no se aplican, no porque la gente no quiera, sino porque no las proporciona el gobierno”, explicó el especialista.
Además, persisten creencias erróneas, como la idea de que después de cierta edad ya no es posible vacunarse.
Un ejemplo claro es la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), pues muchas personas piensan que si no se aplicó entre los 11 o 12 años, ya no pueden recibirla más adelante, cuando en realidad todavía es posible y recomendable aplicársela.
Asimismo, el médico señaló que la vacuna contra la hepatitis A, que muchas veces no está incluida en los esquemas públicos, su aplicación puede hacer una gran diferencia en la prevención de enfermedades.
Lo mismo sucede con la vacuna contra la varicela, especialmente en adultos que nunca padecieron la enfermedad.
“Si no tienen la vacuna, se recomienda ponérsela para protegerse. Ya no se trata solo de la varicela, sino también de prevenir el herpes zóster”, añadió.
Toraya Lara insistió en la necesidad de reforzar las campañas de información, tanto en medios tradicionales como en plataformas digitales.
Ejemplos de estos esfuerzos son la campaña llamada “Si me quieres, protégeme”, enfocada en vacunar a los niños directamente en las escuelas, además de la campaña contra la influenza, próxima a concluir.
“Hay que hacer campañas. Para que no vuelva a repetirse lo que veíamos antes, con muchos niños hospitalizados”, puntualizó.
De igual manera, recordó que el conocimiento médico se basa en grados de evidencia, no en opiniones personales.
“En medicina hay evidencia científica. No es lo mismo lo que se dice en un artículo de opinión que lo que se publica tras una revisión seria y sustentada”, destacó.
Aunque cada persona tiene derecho a decidir sobre su salud, recalcó que esas decisiones deben basarse en información verificada.
“Se puede decidir, pero con información real, no con contenido viral”, finalizó.
Fuentes: Diario de Yucatán.