Inicio YucatánUsarán tecnología de muones para estudiar el interior de la pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá

Usarán tecnología de muones para estudiar el interior de la pirámide de Kukulkán en Chichén Itzá

Especialistas de México y Estados Unidos se encuentran en la etapa final de preparación de un proyecto científico que permitirá analizar el interior de la pirámide de Kukulkán, conocida como El Castillo, en la zona arqueológica de Chichén Itzá, mediante una técnica de tomografía basada en muones, partículas subatómicas producidas por los rayos cósmicos.

por Luis Carmona
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La iniciativa cuenta con la autorización del Consejo de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y reúne a investigadores de este organismo, así como a físicos e ingenieros de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). También participan académicos de la Universidad Estatal de Chicago, la Universidad Dominican, la Universidad de Virginia y el Laboratorio Nacional Fermi, en Estados Unidos.

El proyecto será coordinado por Edmundo García Solís, académico de la Universidad Estatal de Chicago, quien señaló que la exploración no invasiva está programada para realizarse en el último trimestre de 2025, luego de varios años de pruebas destinadas a validar la utilidad de la imagenología muónica en estructuras prehispánicas de gran tamaño.

Con dimensiones aproximadas de 55.5 metros por lado y una altura cercana a los 30 metros, El Castillo es el edificio de mayor volumen en la antigua ciudad maya. La responsable de la zona arqueológica, Guadalupe Espinosa Rodríguez, explicó que el inmueble fue construido alrededor del siglo X y que, como ocurre con otros templos mayas, presenta distintas fases constructivas superpuestas.

Durante la década de 1930, trabajos arqueológicos permitieron excavar un túnel en el costado norte de la pirámide, a través del cual se localizaron las cámaras conocidas como de Ofrendas y de Sacrificios, donde se recuperaron piezas emblemáticas como un Chac Mool y un trono de jaguar con pigmentación roja. En esta nueva fase del proyecto, se aprovecharán dos túneles ya existentes para colocar los detectores y llevar a cabo una primera exploración de estos espacios internos.

García Solís detalló que, aunque en 2016 investigadores de la UNAM realizaron estudios de resistividad eléctrica que apuntaban a la posible existencia de cavidades adicionales, la tomografía con muones ofrece la ventaja de alcanzar profundidades prácticamente sin límite, lo que permitiría generar una imagen integral del interior de la pirámide.

Para ello, se desarrollaron dos detectores idénticos que serán instalados en los túneles ubicados al norte y al sur del edificio. Estos dispositivos fueron diseñados específicamente para operar en condiciones adversas, como alta humedad, temperaturas cercanas a los 32 grados centígrados y espacios reducidos.

El trabajo de campo se extenderá por alrededor de seis meses, periodo en el que se espera confirmar con precisión la ubicación de las cámaras ya conocidas. Posteriormente, el procesamiento de la información podría revelar irregularidades que indiquen la presencia de una tercera cámara, permitiendo estimar su tamaño y posibles características.

Los resultados de esta investigación podrían aportar datos relevantes para validar o descartar diversas hipótesis arqueológicas, entre ellas la propuesta por la especialista en arquitectura yucateca Virginia E. Miller, quien ha planteado que una subestructura anterior de El Castillo pudo haber funcionado como recinto funerario para un gobernante maya.

Redacción: Yucatánalamano.

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