Aunque este dato se mantiene dentro del rango objetivo a nivel país (entre 3.8% y 4%), representa una presión importante para el poder adquisitivo de las familias en el estado.
Isaías Marrufo Góngora, presidente del IMEF Yucatán, señaló que el panorama económico muestra señales mixtas: mientras que algunos sectores como el exportador mantienen un ritmo positivo, otros —como el empleo formal y los servicios— comienzan a mostrar signos de desaceleración.
Crecimiento desigual entre sectores
En el primer trimestre del año, el sector secundario —que incluye la industria manufacturera— fue el de mayor crecimiento en Yucatán, con una expansión del 7.8%. Le siguió el sector primario (agropecuario), mientras que el sector terciario, que abarca actividades como comercio, servicios y construcción, mostró una contracción del 1.4%, lo que refleja una disminución en áreas clave para el empleo y el consumo local.
Exportaciones al alza, pero con espacio para crecer
El IMEF también reportó un incremento del 29% en las exportaciones estatales hasta marzo, lo que posiciona a Yucatán como uno de los estados con mayor crecimiento porcentual en este rubro. Sin embargo, a nivel nacional, la entidad ocupa el puesto 24 en volumen total de exportaciones, lo que indica que aún tiene camino por recorrer para consolidarse como un actor relevante en el comercio exterior.
Una de las apuestas para mejorar esta situación es la modernización del Puerto de Altura de Progreso, una obra con una inversión proyectada de 1,633 millones de pesos —financiada mayoritariamente por el gobierno federal—, cuya finalización está prevista para 2029. Esta infraestructura, según Marrufo, permitirá escalar posiciones en capacidad portuaria nacional y potenciar la competitividad de las exportaciones yucatecas.
Retroceso en el empleo formal
Uno de los puntos críticos del informe se relaciona con la pérdida de empleos formales. Según datos del IMSS, en julio se registraron 431,506 trabajadores afiliados en el estado, una reducción del 0.4% respecto al mismo mes de 2024. Esto equivale a aproximadamente 7,500 empleos perdidos en un solo mes.
Para Marrufo, esta caída es una señal de alerta y sugiere la necesidad de una acción conjunta entre el sector empresarial, los gobiernos y la sociedad para generar nuevas oportunidades laborales y sostener el ritmo económico.
Perspectivas y retos a futuro
A pesar de su tamaño poblacional —equivalente al 1.75% del total nacional—, Yucatán contribuye con el 3% de la actividad económica del país, lo que refleja una elevada productividad relativa. No obstante, aún existe una importante brecha frente a estados como Nuevo León, que con el 4% de la población genera el 16% del PIB nacional.
“El desafío no radica solamente en trabajar más, sino en hacerlo con mayor eficiencia, innovación y acceso a herramientas financieras”, puntualizó Marrufo, quien también subrayó la necesidad de fortalecer la infraestructura productiva, impulsar la tecnología y elevar la competitividad como pilares del desarrollo económico y social.
Redacción: Yucatánalamano.