A nivel nacional, la situación ha mostrado un repunte acelerado. De acuerdo con la Secretaría de Salud, en una sola semana se duplicó el número de fallecimientos acumulados, al sumarse 62 nuevas muertes. Con ello, el total de decesos en la actual temporada asciende a 124, de los cuales 117 corresponden a lo que va de 2026, es decir, el 94%.
Impacto en la Península
En la región peninsular también se han resentido los efectos del incremento de casos. De las 62 defunciones reportadas en la última semana a nivel nacional, cuatro ocurrieron en esta zona del país. El acumulado anual indica siete muertes en Quintana Roo, tres en Yucatán y una en Campeche.
Aunque estas cifras son inferiores a las registradas en entidades con mayor población, el dato adquiere relevancia por la capacidad hospitalaria más limitada en comparación con grandes centros urbanos.
Estados con mayor mortalidad
El estado de Puebla encabeza la lista de fallecimientos con 19 casos, seguido de Nuevo León con 14, la Ciudad de México con 13 y Hidalgo con 10. En contraste, nueve entidades no reportan muertes asociadas a influenza en esta temporada, lo que ha generado análisis sobre posibles diferencias en cobertura de vacunación y estrategias preventivas.
Contagios en aumento
En cuanto a incidencia, el país acumula 5,418 casos confirmados. La Ciudad de México concentra la mayor proporción, con 1,240 pacientes. Después se ubican el Estado de México, Nuevo León y Puebla.
Yucatán aparece en el quinto sitio nacional con 313 casos. Más abajo en la lista se encuentra Quintana Roo, en el lugar 18 con 83 contagios, y Campeche en la posición 30 con 31 registros.
Un escenario epidemiológico complejo
El repunte de influenza ocurre al mismo tiempo que México enfrenta un brote de sarampión, enfermedad prevenible por vacunación que había mantenido baja incidencia en años recientes. Especialistas advierten que la coincidencia de ambos fenómenos puede incrementar la presión sobre el sistema de salud, particularmente en regiones donde la cobertura de inmunización presenta rezagos.
El incremento acelerado de defunciones en apenas una semana se interpreta como una señal de advertencia. Para la Península de Yucatán, el reto inmediato es contener la transmisión de influenza y reforzar la vacunación, a fin de evitar que otras enfermedades encuentren condiciones favorables para propagarse.
Redacción: Yucatánalamano.