Entre los artículos más comunes intercambiados el 14 de febrero se encuentran flores, cajas, empaques decorativos, peluches y diversos envoltorios. Todos ellos generan residuos que requieren una adecuada separación y disposición para reducir su impacto ambiental.
De acuerdo con la Ley para la Gestión Integral de los Residuos del Estado de Yucatán, quienes generan desechos están obligados a clasificarlos y almacenarlos correctamente, distinguiendo entre orgánicos, inorgánicos y reciclables. Asimismo, la normativa promueve la disminución en la producción de basura y fomenta prácticas como la reutilización y el reciclaje.
Las flores y plantas encabezan la lista de residuos típicos tras esta fecha. Al tratarse de materiales orgánicos, pueden aprovecharse mediante composta doméstica o depositarse en los contenedores destinados a residuos orgánicos en aquellos municipios que cuentan con este sistema. También es posible reutilizar pétalos secos en actividades decorativas o artesanales.
En el caso del papel, el cartón y las cajas, estos pueden canalizarse a centros de acopio, particularmente en Mérida. Para facilitar su reciclaje, se recomienda retirar previamente cintas, grapas, plásticos u otros elementos que dificulten su procesamiento.
Respecto a los envoltorios plásticos o metálicos, como el celofán y materiales compuestos, la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán advierte que no todos son reciclables. Algunos corresponden a plásticos de un solo uso, por lo que es fundamental revisar su clasificación antes de desecharlos y separar adecuadamente aquellos que sí pueden reincorporarse a procesos de reciclaje.
Redacción: Yucatánalamano.