De acuerdo con el más reciente reporte epidemiológico, durante los primeros días de 2026 el estado pasó de cinco a seis casos confirmados. En paralelo, los registros de pacientes bajo sospecha aumentaron de 34 a 40 entre el 13 y el 16 de febrero. Esto implica que en apenas tres días se identificaron seis posibles contagios y se confirmó uno más, evidencia de que el virus continúa circulando.
Las personas catalogadas como casos probables son aquellas que presentaron síntomas característicos y acudieron a recibir atención médica. Estos pacientes forman parte del monitoreo sanitario y deberán someterse a estudios de laboratorio para confirmar o descartar la enfermedad.
Según datos oficiales, entre enero de 2025 y el 16 de febrero de 2026 se han acumulado ocho diagnósticos confirmados y 107 sospechosos en Yucatán. Las cifras muestran que el virus mantiene actividad en la región.
El nuevo contagio confirmado se detectó en el municipio de Valladolid, que aparece por primera vez entre las localidades afectadas. Con ello, se suma a Mérida, Kanasín e Izamal como puntos donde se ha identificado transmisión.
La incorporación de Valladolid amplía el mapa de riesgo dentro del estado y genera mayor atención de las autoridades, especialmente tras periodos de alta movilidad social como el reciente Carnaval.
En el contexto nacional, la situación resulta más delicada. Desde el inicio del brote en 2025, el sarampión ha provocado 31 muertes en el país, lo que subraya la gravedad de una enfermedad que durante años permaneció bajo control gracias a las campañas de vacunación.
Mientras tanto, en Yucatán se mantiene activa la vigilancia epidemiológica con el objetivo de frenar la propagación, sobre todo en los municipios donde ya se han confirmado casos.
Redacción: Yucatánalamano.