Los incendios en viviendas que suelen atribuirse a cortocircuitos no son un hecho aislado, sino una señal de alerta sobre las condiciones en las que se realizan muchas instalaciones eléctricas, explica el ingeniero Alberto Ojeda Araiza, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Yucatán (Cimey).
Ojeda Araiza señaló en entrevista que uno de los principales problemas es que muchas instalaciones se hacen sin apego a la norma, especialmente por “electricistas empíricos” que, aunque tienen experiencia, “desconocen aspectos normativos o procedimientos seguros”.
Existe una norma eléctrica que debe cumplirse por ley (NOM-001-SEDE-2012), pero en la práctica no siempre se aplica debido a la falta de vigilancia.
Esta situación, dice el ingeniero, se refleja en fallas comunes dentro de las viviendas, como el uso de un solo interruptor para toda la casa o la ausencia de contactos especiales en zonas como baño, cocina o área de lavado, lo que incrementa el riesgo de accidentes.
“En mi experiencia, el tema de déficit de seguridad se da tanto en vivienda de interés social como en viviendas que están a nivel residencial”, señala. Para él no se trata de un problema exclusivo de un sector.
La responsabilidad de vigilar que se cumpla la norma, considera, debe recaer principalmente en quienes construyen las viviendas, porque son quienes ofrecen el producto final.
No obstante, también hace énfasis en que la ciudadanía debe siempre estar informada y conocer sus derechos. Para eso existen programas como Casa Segura, que brinda asesoría a quienes detectan fallas en sus hogares.
El especialista insiste en la necesidad de actualizar la regulación e incorporar la figura de un responsable por especialidad en instalaciones dentro del reglamento de construcción. Es decir, un ingeniero eléctrico que supervise que se cumplan las normas.
Además, menciona que la eficiencia energética debe convertirse en un eje clave ante los retos actuales en la demanda eléctrica. Aunque los sistemas fotovoltaicos —paneles solares— han ganado popularidad, advierte que no son una solución total. “Los paneles ayudan, sí, pero no perdamos de vista que en la noche no generan electricidad”.
Entre las acciones simples que pueden hacer una diferencia, menciona: desconectar equipos que no se utilizan o sustituir aparatos ineficientes, lo que incluso puede ayudar a reducir el costo del servicio eléctrico.
El reto principal para los ingenieros es generar conciencia en la población, de modo que al momento de adquirir una vivienda no solo se considere el precio o la ubicación, sino también las condiciones de seguridad eléctrica que ofrece.
Nota original aquíhttps://www.yucatan.com.mx/merida/2026/04/11/incendios-en-yucatan-llaman-a-estar-alerta-sobre-normas-en-el-sistema-electrico.html
Fuente: Diario de Yucatán/ Karla Acosta Castillo