Este crecimiento supera ampliamente el ritmo observado a nivel nacional, donde los casos avanzaron 6.6% en el mismo periodo, al subir de 8,813 a 9,398 en lo que va de 2026.
Aunque en el estado aún no se reportan fallecimientos, la velocidad de propagación lo coloca por encima de la tendencia reciente del país. A nivel nacional, el brote ha dejado 36 muertes acumuladas entre 2025 y 2026, distribuidas en al menos 10 entidades, de acuerdo con el informe diario sobre la situación del sarampión en México.
Las regiones norte y occidente concentran la mayor gravedad del brote. Chihuahua encabeza la lista con 21 defunciones, seguido de Jalisco con cinco. Por su parte, Ciudad de México y Durango reportan dos casos cada uno, mientras que Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Chiapas, Guerrero y Sinaloa registran un fallecimiento respectivamente.
En Yucatán, la transmisión no es homogénea. Municipios como Mérida, Kanasín, Valladolid, Umán e Izamal concentran la mayoría de los contagios, lo que apunta a una mayor circulación del virus en zonas urbanas y con alta movilidad.
Si bien no hay decesos en la entidad, el incremento registrado en tan poco tiempo refleja una tendencia de aceleración similar a la observada previamente en otros estados antes de que la situación se agrave.
Factores detrás del repunte
De acuerdo con datos epidemiológicos recientes, aumentos abruptos en los casos suelen estar relacionados con coberturas de vacunación incompletas, rezagos derivados de la pandemia y retrasos en la detección de contagios.
El sarampión, pese a ser prevenible mediante vacuna, había permanecido en niveles bajos durante años; no obstante, desde finales de 2025 se ha detectado un repunte constante en México. Especialistas atribuyen este fenómeno a la movilidad interna, la disminución en esquemas completos de vacunación infantil y la circulación activa del virus en distintas entidades.
En este escenario, Yucatán se encuentra en una etapa inicial del brote, lo que representa una oportunidad clave para contener su avance. Medidas como cercos sanitarios, campañas intensivas de vacunación y una vigilancia epidemiológica más estricta serán fundamentales, especialmente en los municipios con mayor incidencia.
El comportamiento de los próximos días será clave para determinar si el estado logra estabilizar los contagios o si sigue la tendencia nacional de crecimiento sostenido.
Redacción: Yucatánalamano.