Felipe Nery Espinosa, jalach winik de los pueblos mayas, sostuvo que desde la entrada en vigor de este tipo de tratados, actividades estratégicas como el campo, la industria y el sector energético han enfrentado un debilitamiento progresivo, lo que, a su juicio, ha incrementado la dependencia económica de México respecto a Estados Unidos.
El representante indígena señaló que la decisión de extender la vigencia del tratado no representa una solución para los problemas estructurales del país. En cambio, consideró que es necesario impulsar políticas públicas orientadas al fortalecimiento del mercado interno, la producción nacional y la soberanía económica.
También expresó que las negociaciones comerciales deben priorizar los intereses de la población mexicana y garantizar mejores condiciones para los pequeños productores, así como para las comunidades rurales e indígenas, que, afirmó, han recibido pocos beneficios de los acuerdos internacionales.
Espinosa indicó que, aunque el T-MEC ha favorecido el intercambio comercial entre las tres naciones, sus ventajas no se han distribuido de manera equitativa, por lo que insistió en revisar el modelo económico y promover estrategias que impulsen un desarrollo más incluyente.
Finalmente, hizo un llamado a que las decisiones relacionadas con la política comercial del país contemplen la participación de diversos sectores sociales, con el propósito de construir acuerdos que favorezcan el crecimiento económico sin dejar de lado las necesidades de las comunidades y de los productores nacionales.
Redacción: Yucatánalamano.