Los inconformes señalaron que la autoridad federal pretende implementar un registro obligatorio para permitir el ingreso de quienes comercializan artesanías en el sitio, medida que, aseguran, no fue contemplada en los acuerdos alcanzados durante las mesas de diálogo realizadas tras el conflicto registrado semanas atrás.
De acuerdo con los representantes del gremio, la exigencia de este padrón representa una modificación unilateral de los compromisos previamente establecidos y podría limitar el derecho al trabajo de decenas de familias que dependen de la actividad turística en Chichén Itzá.
Los artesanos afirmaron que continuarán solicitando que se respeten los acuerdos originales y advirtieron que no aceptarán nuevas condiciones mientras no exista un consenso entre todas las partes involucradas. Asimismo, pidieron a las autoridades mantener el diálogo para evitar que resurjan bloqueos o afectaciones al acceso del sitio arqueológico.
Por su parte, el INAH ha sostenido que las medidas administrativas buscan ordenar la actividad comercial, identificar a los vendedores autorizados y garantizar una mejor organización dentro del complejo turístico, como parte del proceso de reordenamiento implementado en la zona.
El desacuerdo ocurre después de varias semanas de negociaciones entre autoridades federales, estatales y representantes de los comerciantes, derivadas del conflicto por la reubicación de vendedores y la reorganización de los espacios destinados a la venta de artesanías, una situación que incluso provocó el cierre temporal del sitio arqueológico y afectaciones a la actividad turística en la región.
Redacción: Yucatánalamano.