Por Luis Carmona.
El partido comenzó con ambos equipos buscando el control del balón y generando aproximaciones de peligro. Inglaterra incluso llegó a celebrar un tanto durante la primera mitad que habría significado el 2-1 parcial, sin embargo, tras la revisión correspondiente la anotación fue invalidada correctamente por fuera de lugar, manteniendo el empate 1-1 con el que concluyeron los primeros 45 minutos.
Noruega, por su parte, también tuvo su momento de controversia en el complemento cuando el árbitro señaló un penal a su favor que posteriormente fue anulado tras la revisión en video. De acuerdo con las repeticiones, la decisión también resultó acertada, evitando que el conjunto nórdico tomara ventaja en un duelo que se mantuvo parejo durante gran parte del tiempo reglamentario.
Con el empate persistiendo tras los 90 minutos, el encuentro se extendió hasta los tiempos extra, donde apareció la figura de Jude Bellingham para inclinar definitivamente la balanza a favor de los ingleses.
El mediocampista firmó un doblete y se convirtió en el héroe de la noche para los dirigidos por Inglaterra, guiándolos a una sufrida pero valiosa victoria por marcador de 2-1 ante una Noruega que vendió cara la derrota y estuvo cerca de convertirse en una de las grandes sorpresas del torneo.
Con este resultado, Inglaterra avanza a las semifinales del Mundial 2026 y se mantiene en la lucha por conquistar el título, mientras que Noruega se despide tras protagonizar una destacada participación que incluyó la eliminación de Brasil en la ronda anterior.