Por Luis Carmona.
La selección dirigida por Luis de la Fuente derrotó 2-1 a Bélgica en el SoFi Stadium de Los Ángeles y aseguró su presencia en las semifinales del torneo, donde se enfrentará a Francia en busca de un lugar en la gran final.
El encuentro fue uno de los más disputados de los cuartos de final y estuvo marcado por momentos de tensión, oportunidades para ambos equipos y un desenlace que parecía destinado al tiempo extra hasta la aparición de un héroe inesperado en los minutos finales.
La Roja tomó la iniciativa desde los primeros compases del encuentro y encontró recompensa al minuto 30, cuando Fabián Ruiz aprovechó un rechace dentro del área para adelantar a los españoles y desatar la celebración de la afición ibérica presente en California.
Sin embargo, Bélgica reaccionó rápidamente y apenas diez minutos después encontró el empate gracias a Charles De Ketelaere, quien conectó un remate de cabeza para vencer a Unai Simón y poner fin a la impresionante racha de imbatibilidad del guardameta español en la presente Copa del Mundo.
El empate obligó a ambos conjuntos a modificar su planteamiento durante la segunda mitad. España mantuvo el control del balón y buscó generar peligro mediante la circulación en el mediocampo, mientras que Bélgica apostó por la velocidad de sus atacantes y por la experiencia de Kevin De Bruyne y Romelu Lukaku para encontrar espacios al contragolpe.
Uno de los momentos que cambió el rumbo del encuentro llegó cerca del minuto 70, cuando Thibaut Courtois tuvo que abandonar el terreno de juego debido a una lesión. La salida del histórico guardameta belga obligó a Senne Lammens a ocupar su lugar en un momento crítico del partido.
Cuando todo apuntaba a que el boleto a semifinales se definiría en el alargue, apareció nuevamente Mikel Merino. El mediocampista español, que ya había sido decisivo en la ronda anterior ante Portugal, aprovechó un rechace del arquero belga para marcar el 2-1 definitivo al minuto 87 y desatar la locura en el banquillo español.
Además del resultado, el encuentro dejó algunas acciones polémicas, especialmente por un posible penal reclamado por Bélgica durante la segunda mitad que no fue señalado por el árbitro ni revisado de manera prolongada por el VAR, situación que ya comienza a generar debate entre aficionados y analistas.
La victoria también tuvo un componente histórico para España. El triunfo supone una especie de revancha deportiva frente a Bélgica, selección que eliminó a los españoles en los cuartos de final del Mundial de México 1986 en una dramática tanda de penales disputada en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Cuarenta años después, la historia fue diferente y fue España quien celebró el pase a la siguiente ronda.
Con el resultado consumado, España se convierte en el segundo semifinalista confirmado del torneo y enfrentará a Francia, que un día antes dejó en el camino a Marruecos por marcador de 2-0.