El Banco de México (Banxico) ajustó a la baja su expectativa de crecimiento para la economía mexicana a 1.1 por ciento para 2026, desde 1.6 por ciento previo, ante el débil desempeño de este indicador en el primer trimestre del año; no obstante, estimó un mejor comportamiento hacia delante.
Esta estimación es la misma que esperaba el banco central en el tercer trimestre del 2025. Además, coincide con el nivel promedio de la más reciente Encuesta Citi de Expectativas, pero queda muy por debajo del rango de entre 1.8 y 2.8 por ciento previsto por la Secretaría de Hacienda.
En la presentación del Informe Trimestral enero-marzo 2026, Victoria Rodríguez, gobernadora de Banxico, explicó que el desempeño económico del primer trimestre fue considerablemente más débil de lo que se tenía previsto. El Inegi reveló que tuvo una contracción de 0.6 por ciento en el lapso referido.
El intervalo para la variación esperada del PIB en este año se ubica entre 0.5 y 1.7 por ciento, desde el 1.0 por ciento a 2.2 por ciento previo. La gobernadora recalcó que la tasa de variación anual del promedio móvil de cuatro trimestres del PIB demuestra que la economía atraviesa un periodo de crecimiento bajo, pero positivo.
“A pesar de esta revisión que estamos haciendo para 2026, continuamos previendo que la actividad económica retome una senda de crecimiento a partir del segundo trimestre de este año. Estamos esperando que el consumo privado muestre una tendencia positiva y que la demanda externa continúe contribuyendo al crecimiento de nuestras exportaciones”, destacó.
Sin embargo, reconoció que la revisión del T-MEC será fundamental para que la inversión retome una trayectoria positiva. De hecho, el tratado comercial figura como un riesgo, tanto al alza como a la baja.
Entre los riesgos a la baja está un aumento en la incertidumbre por las políticas de EU, sobre todo en materia comercial y con las negociaciones del T-MEC, el escalamiento de conflictos geopolíticos, la volatilidad en los mercados financieros y un menor crecimiento de la economía estadounidense.
En cambio, los riesgos al alza son una revisión exitosa del T-MEC, menor incertidumbre comercial en EU y un mayor crecimiento de su economía, la infraestructura bajo inversiones mixtas y la Copa Mundial de Futbol.
El subgobernador Gabriel Cuadra aclaró que el desempeño económico es uno de los determinantes que evalúan del panorama inflacionario y enfatizó que la inversión y el consumo interno han debilitado la economía mexicana, lo que implica una ausencia de presiones de demanda.
Para 2027, Banxico espera un crecimiento económico de 2.1 por ciento, mayor al 2.0 por ciento previo. El intervalo va de entre 1.3 y 2.9 por ciento, desde el 1.2 por ciento a 2.8 por ciento anterior. Esta alza se justificó por “el efecto aritmético de la mayor base de crecimiento en el segundo semestre de 2026”.
Tasa de interés en 6.5% por ‘cierto tiempo’
Victoria Rodríguez aclaró que dejar sin cambios “por cierto tiempo” el nivel de la tasa de referencia en 6.5 por ciento permitirá tener más elementos que comprueben el desvanecimiento de las presiones inflacionarias temporales en el país.
Indicó que esta acción contribuirá a afianzar la trayectoria de la baja de la inflación y con esta postura se refuerza la convergencia de la inflación a la meta de 3.0 por ciento para el segundo trimestre de 2027.
La subgobernadora Galia Borja descartó que las acciones del gobierno para contener la inflación les perjudique. “Al contrario, es muy bienvenido”, porque ayuda a contener los precios con iniciativas como estímulos fiscales a las gasolinas.
Al respecto, el subgobernador Omar Mejía añadió que estas acciones desde el sector público no alteran la función del banco central. “Forma parte de los elementos que justo se incluyen en el análisis que hacemos de manera rigurosa sobre el entorno económico”.
Foco en Medio Oriente
Banco de México índicó que las posibles afectaciones del conflicto en Medio Oriente en la economía siguen siendo difíciles de anticipar y dependerán de la duración e intensidad del conflicto.
En Monex consideraron que a futuro el principal factor a monitorear será la evolución del conflicto en Medio Oriente y su eventual transmisión hacia la inflación subyacente, ya que si las disrupciones en los mercados energéticos se prolongan o intensifican, Banxico podría revertir parte de los recortes ejecutados.
En Banorte destacaron que la tasa de interés permanecerá en 6.50 por ciento en lo que queda del 2026 y a lo largo del 2027. Este nivel sería consistente con una postura neutral para la tasa real ex-ante, lo que es relevante al considerar retos tanto para el crecimiento como para la inflación, abundaron.
Nota original aquí
Fuente: El Financiero