Las autoridades españolas se preparan para recibir a más de 140 pasajeros y miembros de la tripulación a bordo de un crucero afectado por el hantavirus que se dirige a las Islas Canarias, donde funcionarios sanitarios han indicado que realizarán evacuaciones controladas.
Se espera que la embarcación llegue a la isla española de Tenerife, frente a la costa de África occidental, a primera hora del domingo.
“Llegarán a una zona completamente aislada y acordonada”, dijo el jueves Virginia Barcones, jefa de los servicios de emergencia de España, quien agregó que viajarán en vehículos aislados y vigilados.
Las autoridades españolas intentaron tranquilizar a quienes están preocupados por la evacuación del MV Hondius en las Islas Canarias.
Barcones explicó que los pasajeros saldrán de la embarcación para ir directamente al aeropuerto, y de ahí a sus países de origen, y viajarán en vehículos aislados y vigilados. Las zonas del aeropuerto por las que transiten también estarán acordonadas.
Aun así, algunos españoles establecieron paralelismos con los primeros meses de 2020, pese a que la OMS y expertos sanitarios españoles subrayaron el bajo riesgo de que el brote se convierta en algo mucho mayor.
El MV Hondius es una embarcación con bandera holandesa y las autoridades del país dijeron el viernes que estaban en estrecho contacto con el propietario y con funcionarios de países con ciudadanos a bordo.
EU aceptó enviar un avión a Islas Canarias para repatriar a 17 ciudadanos
Estados Unidos ha aceptado enviar un avión a las Islas Canarias para repatriar a sus 17 ciudadanos del crucero. El gobierno británico también dijo que fletará un avión para evacuar a las casi dos docenas de ciudadanos británicos que siguen en la embarcación.
Al menos tres pasajeros han muerto y varios más están enfermos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que el riesgo que supone el brote para la población en general es bajo, y el viernes confirmó que una azafata de un avión en el que subió brevemente una pasajera del crucero infectada dio negativo en la prueba de hantavirus.
Su posible infección había suscitado preocupación sobre la transmisibilidad del virus. Christian Lindmeier, portavoz de la OMS, dijo el viernes que ese negativo debería aliviar el pánico.
“El riesgo sigue siendo absolutamente bajo”, apuntó acerca del brote del virus. “Esto no es un nuevo covid”.
Países rastrean a pasajeros que desembarcaron del crucero por posible hantavirus
El hantavirus suele transmitirse por la inhalación de excrementos de roedores contaminados y no se propaga fácilmente entre humanos, pero la cepa de los Andes implicada en el brote del crucero podría propagarse entre personas en casos raros. Los síntomas suelen aparecer entre una y ocho semanas después de la exposición.
Ninguno de los pasajeros o tripulantes que siguen en el barco presenta síntomas, informó el jueves la compañía de cruceros Oceanwide Expeditions, con sede en Holanda.
Las autoridades sanitarias de cuatro continentes seguían localizando y vigilando a los pasajeros que desembarcaron del crucero antes de que se detectara el brote letal de hantavirus. También están intentando dar con otras personas que pudiesen haber estado en contacto con ellos desde entonces.
Más de dos docenas de personas de al menos 12 países distintos abandonaron el barco el 24 de abril, casi dos semanas después de que el primer pasajero hubiera muerto a bordo, sin que se realizara rastreo de contactos, según dijeron el jueves el operador del barco y funcionarios holandeses.
No fue hasta el 2 de mayo cuando las autoridades sanitarias confirmaron por primera vez el hantavirus en un pasajero del barco, indicó la OMS.
La azafata de KLM que dio negativo en la prueba del virus trabajaba en un vuelo de Johannesburgo a Ámsterdam el 25 de abril y más tarde enfermó. El jueves fue trasladada a una sala de aislamiento en un hospital de Ámsterdam.
La pasajera del crucero que subió brevemente a ese vuelo —una holandesa cuyo esposo murió en el barco— estaba demasiado enferma para tomar el vuelo internacional a Europa y fue bajada del avión en Johannesburgo, donde murió.
El servicio de salud pública holandés está realizando un rastreo de los contactos de los pasajeros del vuelo que tuvieron contacto con la mujer antes de que abandonara el avión.
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Fuente: El Financiero