El paquete de aranceles que el Gobierno de México impuso en diciembre de 2025 a productos provenientes de países sin Tratado de Libre Comercio (TLC) comenzó a reflejarse en una fuerte reducción de las importaciones de las mercancías sujetas a esas medidas, particularmente las originarias de Asia.
Datos de la Subsecretaría de Comercio Exterior de Secretaría de Economía muestran que entre enero y mayo pasados, las importaciones correspondientes a 1 mil 463 fracciones arancelarias incluidas en el decreto cayeron 23.2 por ciento anual cuando provinieron de países sin TLC, al pasar de 15 mil 383 millones de dólares en el mismo periodo del año pasado a 11 mil 808 mdd.
China concentró la mayor parte del ajuste, ya que las importaciones de las fracciones sujetas al nuevo esquema arancelario provenientes del país asiático cayeron 28.4 por ciento anual, de 10 mil 99 mdd entre enero y mayo de 2025 a 7 mil 228 mdd en el mismo lapso de este año.
La reducción también alcanzó a Taiwán, ya que las compras a ese país descendieron 32.7 por ciento; las de Brasil (en operaciones sin Acuerdo de Complementación Económica) retrocedieron 29.6 por ciento; las de Corea del Sur disminuyeron 21.9 por ciento, al pasar de mil 374 mdd a mil 74 mdd, mientras que India y Tailandia registraron bajas de 12.3 y 6.3 por ciento.
Por sectores, el de vehículos ligeros reportó la mayor disminución en términos absolutos, con una caída de mil 180 millones de dólares, equivalente a 29.7 por ciento anual. Le siguieron las autopartes, cuyas importaciones se redujeron 39.5 por ciento, es decir, 909 millones menos que un año antes. Las compras externas de productos siderúrgicos descendieron 30 por ciento, con una reducción de 397 mdd, mientras que las de remolques registraron la mayor caída porcentual al desplomarse 54.5 por ciento. En tanto, las importaciones de calzado retrocedieron 37.9 por ciento.
Impacto en los flujos comerciales
Para Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico de Monex, las cifras muestran que el aumento de los aranceles está modificando los flujos comerciales, aunque no necesariamente implica una menor demanda de insumos.
“Los datos observados durante los primeros cinco meses del año muestran que la política arancelaria ha tenido un efecto claro sobre los flujos comerciales, particularmente en las importaciones provenientes de países con los que México no tiene un tratado de libre comercio”, afirmó.
Pedro Canabal, socio de Comercio Exterior e Impuestos de Baker Tilly, dijo que la política arancelaria responde al contexto geopolítico que enfrenta México en la revisión del T-MEC y a las presiones comerciales de Estados Unidos. “Yo creo que es una reacción normal que tenemos que hacer. A toda acción corresponde una reacción y es lo que estamos haciendo. Entonces la Secretaría de Economía yo creo que está reaccionando bien”, explicó.
Desde la perspectiva del sector empresarial, Pola Grijalva Vega, socia de WTI Group y presidenta de la Junta de Gobierno de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China, señaló que el vínculo comercial con China mantiene su relevancia debido a que la mayor parte de las importaciones corresponde a bienes de capital e insumos para la industria.
“Más o menos el 75 por ciento de esas importaciones de China están compuestas por bienes de capital y bienes intermedios… solo el 25 por ciento son bienes de consumo”, y agregó que las compras de maquinaria, equipo sofisticado y robótica “no solamente no han bajado, sino que están con una perspectiva de crecimiento”, impulsadas por la llegada de empresas que buscan producir en México para abastecer al mercado de Norteamérica.
La especialista añadió que el impacto definitivo de la estrategia comercial dependerá de las reglas de origen que resulten de la renegociación del T-MEC, ya que serán éstas las que definan el contenido importado que podrá incorporarse a los productos fabricados en México, sin perder el acceso preferencial al mercado de sus socios.
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Fuente: El Financiero