Por Ariel Irigoyen
El investigador de la Cultura Maya de Yucatán, Freddy Poot Sosa declaró que los artesanos de la zona arqueológica de Chichén Itzá tienen que ser reubicados en otro sitio del edificio donde tengan oportunidad de vender sus productos a los visitantes.
Dijo que desde hace años, desde hace décadas, los artesanos han invadido prácticamente el interior del edificio de Chichén Itzá, ha crecido su número y ocasiona molestias y quejas al turismo nacional, y sobretodo al extranjero a quienes quieren obligar a comprar sus productos a la fuerza.
Añadió que dió mala imagen en el edificio, ya que además hay conflictos entre los mismos artesanos y no son bien vistos por el turismo, principalmente por los extranjeros, ya que se quejan que los persiguen, los acosan, quieren que a fuerza le compren sus artículos y se ha convertido en un problema social en ésta zona arqueológica.
Explicó que también se les debe respetar sus derechos humanos, invitarlos a ocupar otro espacio en la zona arqueológica para que tengan las facilidades para ofrecer sus artículos al turismo nacional y extranjero que visita Chichén Itzá.
Finalmente, Poot Sosa abundó que ese grupo de artesanos o comerciantes de Pisté se escudan de que son representantes del pueblo maya, y con ese pretexto han invadido por años el interior del edificio de acceso al Castillo de Chichén Itzá, y tienen que ser reubicados en otro lugar y en la misma zona.