Desde primeras horas del día, cuadrillas de la empresa se presentaron en la zona costera, específicamente cerca del muelle conocido popularmente como “de chocolate”. Desde ahí, y con apoyo de embarcaciones menores, se dirigieron mar adentro hacia el área próxima al muelle de arcos, señalado como el posible origen de la filtración.
Información obtenida en el sitio sugiere que el incidente podría estar vinculado a daños en una tubería submarina destinada al transporte de hidrocarburos hacia el puerto de altura. Se presume que dicha infraestructura presenta afectaciones en al menos dos puntos, lo que habría permitido la salida continua de combustible.
El problema no es reciente. Habitantes y pescadores ya habían advertido sobre esta situación en meses anteriores, incluso aportando evidencia visual. Según sus reportes, las manchas de diésel se han observado a unos 300 metros de la costa, generando preocupación por sus efectos tanto en el entorno como en la seguridad de quienes frecuentan las playas.
Trabajadores del mar, entre ellos José Vázquez, han expresado inquietud por las consecuencias de la contaminación, ya que podría impactar la captura de especies, dañar equipo de trabajo y reducir la actividad pesquera en ciertas áreas. Algunos han optado por alejarse de la zona afectada ante el riesgo.
También existe temor por las repercusiones a mediano y largo plazo en los ecosistemas marinos, especialmente en especies de alto valor comercial. La presencia de hidrocarburos podría afectar la calidad de los productos y alterar el equilibrio natural.
Aunque se sabe que personal técnico lleva varios días en el área, las acciones realizadas hasta ahora se han enfocado principalmente en instalar barreras de contención. No obstante, pescadores aseguran que el combustible aún es visible en la superficie y que las corrientes continúan dispersándolo de este a oeste.
De manera no oficial, se ha señalado que actualmente no se dispone del equipo necesario para una reparación inmediata de fondo, por lo que se analizarían alternativas más completas a mediano plazo.
Ante este panorama, pescadores reiteran su llamado a las autoridades para que se dé una solución definitiva, con el fin de evitar mayores daños a la actividad pesquera, de la cual dependen numerosas familias en Progreso.
Redacción: Yucatánalamano.