El Brent y la Mezcla Mexicana se situaron en sus niveles más altos desde junio del 2022, ante la expectativa de que el bloqueo en el estrecho de Ormuz será prolongado, lo que apunta a una rápida disminución de las reservas de suministro mundial petrolero.
Lo anterior se acentuó después de que el presidente estadounidense Donald Trump realizara declaraciones en las que afirmó que no levantará el bloqueo naval en Ormuz hasta llegar a un acuerdo con Teherán para abordar el programa nuclear del país, pues aseguró que el bloqueo es un arma más efectiva que los bombardeos.
El Brent cerró ayer en 118 dólares, con un avance de 6.2 por ciento, pero tras el cierre continuó avanzando y superó los 120 dólares; el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 6.95 por ciento, a 106.88 billetes verdes por unidad, mientras que la Mezcla Mexicana escaló 5.65 por ciento, hasta los 107.52 billetes verdes por unidad.
“El cierre casi total del estrecho de Ormuz continúa, prolongando una perturbación que está endureciendo constantemente los mercados energéticos mundiales”, señaló Ole Hansen, jefe de estrategas de materias primas de Saxo Bank.
Explicó que las alzas en los precios apuntan a las expectativas de un shock de suministro de crudo prolongado, impulsado por la infraestructura dañada en Medio Oriente, una menor capacidad de producción, y la eventual necesidad de reconstruir reservas comerciales y estratégicas.
Luis Gonzali, VP y codirector de Inversiones en Franklin Templeton, consideró que, el petróleo va a seguir fluctuando de manera volátil, puesto que Trump aseguró que el bloqueo va todavía para largo.
“Esto va a seguir golpeando los precios del energético, seguramente vamos a estar viendo precios oscilando arriba de los 100 dólares por barril en las siguientes semanas. Con algunas noticias lo veremos bajar, pero la volatilidad va a ser el nombre del juego los siguientes meses, eso no debería cambiar”, dijo.
James Salazar, subdirector de análisis económico en Kapital Grupo Financiero, explicó que, las preocupaciones sobre la prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán van a seguir definiendo el comportamiento del precio del petróleo.
“Lo que claramente está influyendo son este tipo de declaraciones, la que hizo Trump, con un tono mucho más duro, en el sentido de que no va a reabrir los puertos iraníes, que va a seguir el bloqueo hasta que Irán ceda en sus temas”.
Advierten que incrementos del petróleo impactarán en la inflación
Ante mayores tensiones geopolíticas, y una menor oferta del energético por la interrupción del suministro, Juan Trebino, socio de Roland Berger y especialista en energía, detalló que, los precios altos del petróleo tienen un efecto en la inflación energética, especialmente si las disrupciones que causan la alza son duraderas.
La inflación energética puede impactar la transmisión macroeconómica, considerando que los precios altos del petróleo pueden elevar costos de transporte y energía, aumentar el costo de insumos industriales, y afectar las expectativas inflacionarias.
“Existen muchos factores que pueden influir en la trayectoria de política monetaria y el petróleo es solo un factor entre varios para esta decisión. Esta crisis refuerza el valor de diversificación de suministro, reservas estratégicas y resiliencia y adaptabilidad en las cadenas de suministro”, indicó.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero B×+, señaló que, se han observado ya repuntes en la inflación a nivel mundial a consecuencia del conflicto, lo que ha llevado a que los principales bancos centrales –los cuales harán esta semana anuncios de política monetaria–, detengan los recortes en las tasas de interés, o incluso se consideren potenciales aumentos en las mismas.
Añadió que, las tasas de interés de mediano y largo plazo han registrado alzas importantes ante el riesgo inflacionario, de forma más marcada en Europa, una región mucho más vulnerable a las consecuencias derivadas del conflicto geopolítico.
“Aunado a las presiones inflacionarias y condiciones financieras más astringentes, la incertidumbre puede ocasionar que algunas decisiones de consumo e inversión resulten postergadas”, abundó.
En el mismo sentido, Gonzalí precisó que ya empiezan a verse ciertos contagios, y ciertas presiones, sobre todo en la inflación no subyacente, que incluye energía.
“Al alza todavía no hemos visto un impacto fuerte en la inflación no subyacente, esa sigue controlada, pero obviamente, si esto sigue el ritmo que ha llevado hasta ahora, y si el precio del petróleo sigue alto, va a terminar habiendo cierta contaminación hacia la subyacente y entonces vamos a ver un aumento generalizado de precios tanto en la subyacente como en la no subyacente”, señaló.
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Fuente: El Financiero