La subsecretaria de Humanidades de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Violeta Vázquez-Rojas, señaló que el verdadero indicador de la salud de una lengua no es únicamente la cantidad de hablantes, sino su uso dentro del ámbito familiar y su transmisión a los hijos.
Durante una visita a Mérida, explicó que diversos estudios han demostrado que la continuidad intergeneracional es clave para la supervivencia de cualquier lengua, ya que determina si las nuevas generaciones la adquieren como lengua materna o la dejan de usar.
En este contexto, investigaciones realizadas por especialistas de El Colegio de México ubican al maya yucateco como uno de los casos más claros de desplazamiento lingüístico en el país, con una reducción aproximada del 60%. Esto implica que alrededor de seis de cada diez hijos de madres que hablan maya ya no lo utilizan en su vida cotidiana.
La funcionaria subrayó que la pérdida en la transmisión dentro de los hogares puede acelerar el riesgo de desaparición de la lengua en el futuro. No obstante, reconoció los esfuerzos de instituciones estatales y de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), que han impulsado acciones para fortalecer su preservación y vincularla con el ejercicio de los derechos de los pueblos originarios.
Redacción: Yucatánalamano.