Por Luis Carmona.
Aunque es considerada la cuna de este deporte, los «Three Lions» no debutaron en un Mundial sino hasta Brasil 1950, debido a que la Football Association permaneció durante varios años fuera de la FIFA y decidió no participar en las tres primeras ediciones del torneo. Desde entonces, Inglaterra ha disputado 16 Copas del Mundo, incluida la edición de 2026, consolidándose como una de las selecciones más constantes del panorama internacional.
A lo largo de su historia mundialista, Inglaterra ha conquistado un campeonato, ha alcanzado dos cuartos lugares y, con el tercer puesto conseguido en el Mundial de 2026, volvió a subir al podio de la máxima competencia del fútbol. Su recorrido ha estado marcado por grandes triunfos, eliminaciones dolorosas y rivalidades que han dejado algunos de los capítulos más recordados en la historia de los Mundiales.
El momento más glorioso para los ingleses llegó en 1966, cuando fueron anfitriones de la Copa del Mundo. Bajo la dirección de Alf Ramsey, Inglaterra derrotó 4-2 a Alemania Federal en la final disputada en el estadio de Wembley, conquistando el único título mundial de su historia. Aquel encuentro quedó inmortalizado por el triplete de Geoff Hurst, quien hasta la fecha sigue siendo el único jugador que ha marcado tres goles en una final mundialista.
Después de aquella histórica consagración, Inglaterra ha buscado sin éxito volver a levantar el trofeo. Uno de sus mayores acercamientos ocurrió en Italia 1990, donde alcanzó las semifinales antes de caer frente a Alemania Federal en una dramática tanda de penales. Posteriormente perdió el partido por el tercer lugar ante Italia y terminó en la cuarta posición. Una historia similar se repitió en Rusia 2018, cuando volvió a instalarse entre las cuatro mejores selecciones del torneo, aunque fue eliminada por Croacia y más tarde cayó frente a Bélgica en el duelo por el tercer puesto.
No todo ha sido protagonismo para los «Three Lions». A lo largo de su historia también han sufrido importantes decepciones. Aunque fueron eliminados en la primera ronda en 1950 y 1958, uno de los golpes más duros llegó en Brasil 2014, cuando quedaron fuera en la fase de grupos tras perder sus dos primeros encuentros, firmando una de las peores actuaciones de su historia reciente. Además, Inglaterra no logró clasificar a las Copas del Mundo de 1974, 1978 y 1994, ausencias que marcaron distintas generaciones del fútbol inglés.
A pesar de esos tropiezos, Inglaterra continúa siendo una de las selecciones más respetadas del fútbol mundial. Su único título sigue siendo un referente en la historia del torneo y, con el paso de los años, ha logrado mantenerse como un protagonista constante, llegando regularmente a las rondas decisivas y consolidando una identidad competitiva que la mantiene entre las principales potencias del planeta.
La rivalidad entre Inglaterra y Francia, en cambio, ha sido mucho menos frecuente en la historia de la Copa del Mundo. Antes de 2026, ambas selecciones únicamente se habían enfrentado una vez en un Mundial, durante los cuartos de final de Qatar 2022. Aquella noche, Francia se impuso 2-1 con goles de Aurélien Tchouaméni y Olivier Giroud, mientras que Harry Kane marcó para Inglaterra desde el punto penal, aunque posteriormente falló otra pena máxima que pudo cambiar el destino del encuentro.
Cuatro años después, los caminos de ingleses y franceses volvieron a cruzarse, esta vez en el partido por el tercer lugar del Mundial 2026. El encuentro terminó convirtiéndose en uno de los más emocionantes que ha tenido esta instancia, con Inglaterra imponiéndose 6-4 para quedarse con la medalla de bronce. La actuación de Bukayo Saka, autor de un triplete, fue determinante para que los «Three Lions» cerraran el torneo con una victoria memorable sobre otra de las grandes potencias europeas.
Curiosamente, Inglaterra y España nunca se han enfrentado en una Copa del Mundo absoluta. A pesar de ser dos selecciones con una larga tradición en el fútbol europeo, el destino jamás las cruzó ni en la fase de grupos ni en las rondas de eliminación directa. En el Mundial de 2026 estuvieron muy cerca de protagonizar ese primer enfrentamiento, luego de que España se convirtiera en la primera finalista tras derrotar a Francia en semifinales. Sin embargo, la posterior derrota de Inglaterra frente a Argentina impidió que ambos equipos disputaran la gran final.
La historia entre Inglaterra y Argentina, por el contrario, es una de las rivalidades más emblemáticas en la Copa del Mundo. Su primer enfrentamiento se remonta a Chile 1962, donde la Albiceleste se impuso por 3-1 en la fase de grupos.
Cuatro años más tarde, Inglaterra consiguió la revancha al vencer 1-0 a los argentinos en los cuartos de final del Mundial de 1966, un resultado que encaminó a los ingleses hacia el único campeonato mundial de su historia.
La rivalidad alcanzó un nuevo nivel en México 1986. En los cuartos de final, Diego Armando Maradona protagonizó uno de los partidos más recordados de todos los tiempos al marcar la polémica «Mano de Dios» y, minutos después, firmar el llamado «Gol del Siglo», guiando a Argentina a una victoria por 2-1. A partir de entonces, cada enfrentamiento entre ambas selecciones adquirió un significado especial.
Los dos equipos volvieron a verse las caras en Francia 1998, donde empataron 2-2 antes de que Argentina avanzara en la tanda de penales. La revancha inglesa llegó en Corea-Japón 2002, cuando un solitario gol de penal de David Beckham le dio la victoria por 1-0 a los «Three Lions» en la fase de grupos. Más de dos décadas después, el Mundial de 2026 escribió un nuevo capítulo de esta histórica rivalidad. Inglaterra tomó la ventaja en las semifinales, pero Argentina remontó el marcador para imponerse 2-1 y asegurar su lugar en la final, obligando a los ingleses a disputar el partido por el tercer puesto.
Inglaterra en la copa del mundo 2026
Inglaterra llegó a la Copa Mundial de la FIFA 2026 como una de las selecciones favoritas para pelear por el campeonato. Tras una sólida fase de grupos, avanzó con autoridad a la ronda de eliminación directa.
En los dieciseisavos de final se enfrentó a la República Democrática del Congo en un compromiso más complicado de lo previsto. A pesar de la resistencia de su rival, el conjunto inglés logró imponerse por 2-1 para mantenerse con vida en el torneo.
Ya en los octavos de final protagonizó uno de los encuentros más atractivos de la competición al medirse con México, que llegaba invicto y sin haber recibido un solo gol. Inglaterra consiguió romper esa racha y, después de un intenso intercambio de anotaciones, selló una victoria por 3-2 para instalarse entre las ocho mejores selecciones del mundo.
En los cuartos de final, los ingleses se vieron las caras con Noruega en otro duelo de alta exigencia. El partido fue muy disputado de principio a fin, pero Inglaterra supo aprovechar sus oportunidades y terminó imponiéndose por 2-1 para regresar a una semifinal mundialista.
En la antesala de la gran final se cruzó con Argentina, escribiendo un nuevo capítulo en una de las rivalidades más importantes del fútbol internacional. Inglaterra luchó hasta el último minuto, pero terminó cayendo por 2-1 frente a la vigente campeona del mundo, despidiéndose del sueño de conquistar su segunda Copa del Mundo.
Lejos de bajar los brazos, el conjunto británico afrontó el partido por el tercer lugar frente a Francia, otra selección con la que mantiene una histórica rivalidad. El encuentro terminó convirtiéndose en uno de los más memorables de todo el Mundial 2026, gracias a su constante intercambio de goles, la intensidad con la que se disputó de principio a fin y la emoción que se mantuvo hasta el silbatazo final. Para muchos aficionados, fue uno de los duelos que mejor reflejó el alto nivel futbolístico del torneo. Finalmente, Inglaterra se impuso por un espectacular 6-4 para quedarse con el tercer lugar y cerrar su participación con una de las victorias más emocionantes de la Copa del Mundo.
Aunque el gran objetivo era levantar el trofeo, Inglaterra volvió a demostrar que sigue siendo una de las potencias del fútbol mundial. Eliminó a rivales de gran nivel, alcanzó nuevamente las instancias decisivas y concluyó el Mundial 2026 en el tercer lugar, dejando una actuación que será recordada por su competitividad y por varios de los partidos más emocionantes del campeonato.