Por Luis Carmona.
Con dos triunfos en sus primeros dos compromisos, el conjunto dirigido por Javier Aguirre llegó a seis unidades y aseguró el primer lugar del Grupo A de manera momentánea, por lo que ahora la atención comienza a centrarse en el rival que podría encontrar en la primera ronda de eliminación directa.
A diferencia de las ediciones anteriores de la Copa del Mundo, el formato de 48 selecciones modificó el camino hacia el campeonato. Los dos primeros lugares de cada grupo avanzan directamente a los dieciseisavos de final, mientras que también clasifican los ocho mejores terceros lugares, lo que hace que los cruces dependan de múltiples combinaciones.
Si México logra mantenerse como líder del Grupo A tras su último partido frente a República Checa, su rival saldrá de uno de los mejores terceros lugares provenientes de los grupos C, E, F, H o I. Esto significa que el Tricolor todavía deberá esperar a que concluya la fase de grupos para conocer con certeza a su adversario.
Aunque entre esos sectores participan selecciones de gran tradición como Brasil, Alemania, Países Bajos, España, Uruguay y Francia, el sistema de competencia provoca que únicamente podrían enfrentarse a México si terminan avanzando como uno de los mejores terceros lugares, un escenario que dependerá de los resultados de los próximos días.
Por ahora, el objetivo inmediato del combinado nacional será cerrar con autoridad la fase de grupos frente a República Checa. Un triunfo permitiría confirmar su dominio en el sector y llegar con mayor confianza al inicio de la fase de eliminación directa, donde cualquier error puede marcar el final del camino mundialista.