De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Inegi, la proporción de personas en situación de pobreza laboral en Yucatán pasó de 26.6 por ciento durante el primer trimestre de 2025 a 28 por ciento en el mismo periodo de 2026, lo que representa un incremento de 1.5 puntos porcentuales.
El especialista explicó que este indicador refleja la incapacidad de una parte de la población para adquirir la canasta básica con los ingresos obtenidos de su trabajo. Sin embargo, señaló que el fenómeno no puede analizarse únicamente desde la perspectiva salarial.
Indicó que existen diversos elementos que limitan el bienestar económico de las familias, aun cuando se registren aumentos en los ingresos.
“Una familia puede tener varios integrantes trabajando y, aun así, no lograr cubrir todas sus necesidades básicas”, comentó.
Rodríguez Cedillo señaló que, aunque los salarios han mostrado incrementos, los precios de bienes y servicios suelen ajustarse a un ritmo mayor, reduciendo el efecto positivo de esos aumentos sobre el poder de compra de la población.
Además, destacó que otro factor importante es la prevalencia de empleos de bajo valor agregado, caracterizados por remuneraciones reducidas y condiciones laborales poco favorables.
Explicó que en Yucatán persiste una importante presencia de empleo informal, donde muchas personas dependen de ingresos diarios para subsistir. A esto se suma que numerosas empresas no generan suficientes plazas con salarios competitivos, situación que contribuye a mantener elevados los niveles de pobreza laboral.
El académico añadió que la estructura económica del estado, basada en actividades con remuneraciones relativamente bajas, es especialmente vulnerable ante cualquier incremento en los costos de vida.
La situación no es exclusiva de Yucatán. En los estados vecinos de Campeche y Quintana Roo también se ha observado un crecimiento en los indicadores de pobreza laboral.
Según explicó, la economía peninsular está dominada por el sector servicios y el comercio, actividades que generalmente no ofrecen salarios elevados. Mientras Quintana Roo cuenta con un importante impulso proveniente de la actividad turística, Campeche enfrenta condiciones económicas más limitadas.
Por ello, consideró que en la región existe una constante presión entre el aumento de salarios y el encarecimiento de productos y servicios.
“Los precios suelen avanzar más rápido que los ingresos”, señaló.
Respecto a las medidas gubernamentales para contener la inflación, como el Paquete contra la Inflación y la Carestía (Pacic), indicó que sus efectos son limitados, ya que se enfocan únicamente en determinados productos básicos.
En ese sentido, apuntó que los consumidores enfrentan gastos en una amplia variedad de bienes y servicios cuyos precios no están sujetos a controles o acuerdos, lo que termina impactando el presupuesto familiar y reduciendo su capacidad de compra.
Redacción: Yucatánalamano.