De acuerdo con el avance de la obra, el proyecto contempla la construcción y rehabilitación de corredores ferroviarios que permitirán el traslado de mercancías desde el interior del estado hacia la red nacional e internacional de transporte. Entre los puntos clave destacan los complejos de carga en Poxilá, Progreso, Palenque y Cancún, que funcionarán como centros de transferencia y distribución de bienes.
En el caso específico de Yucatán, una de las piezas centrales es la conexión entre Poxilá, en el municipio de Umán, y el puerto de altura de Progreso, además de la rehabilitación de vías hacia la zona industrial de Mérida. Estas obras buscan reactivar tramos ferroviarios que habían quedado en desuso y adaptarlos al movimiento de carga moderna, lo que permitirá una mayor eficiencia en el traslado de mercancías.
El proyecto también incluye la construcción de nuevos ramales ferroviarios y la integración con otras iniciativas de infraestructura regional, lo que facilitará la conexión del estado con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y con la red ferroviaria del país. Con ello, Yucatán busca posicionarse como un punto estratégico dentro de las rutas de comercio nacional e internacional.
Autoridades y responsables del proyecto han señalado que esta expansión ferroviaria no solo fortalecerá la logística y el comercio, sino que también impulsará el desarrollo económico de la región al atraer nuevas inversiones y mejorar la competitividad del estado frente a otros polos industriales del país.
Sin embargo, el avance de estas obras también implica retos importantes en términos de planeación, coordinación y cumplimiento de plazos, ya que la demanda de infraestructura logística crece al mismo ritmo que los nuevos proyectos industriales y energéticos en la zona. En este contexto, el Tren Maya de carga se perfila como una pieza clave en la transformación económica del sureste mexicano.
Redacción: Yucatánalamano.