La enfermedad, provocada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, afecta principalmente heridas abiertas y puede derivar en complicaciones importantes si no se atiende de manera oportuna.
Los casos registrados en la entidad se han distribuido en distintos municipios, con pacientes que en su mayoría presentan condiciones médicas previas que facilitan la infestación, como enfermedades crónicas, cirugías recientes o debilitamiento del sistema inmunológico. En varios de los reportes, las lesiones se han presentado en cabeza, cuello y extremidades, zonas donde la exposición de tejidos favorece la entrada de las larvas.
Del total acumulado, una parte de los pacientes ha requerido hospitalización, mientras que otros han recibido tratamiento ambulatorio o ya han sido dados de alta tras evolucionar favorablemente. Las autoridades de salud han mantenido vigilancia activa en la región, tanto para la atención de casos humanos como para el control de la plaga en el ganado, donde también se han reportado miles de incidencias en el estado.
El incremento de casos ha encendido alertas sanitarias, especialmente por la capacidad de dispersión del parásito en zonas rurales y semiurbanas, donde el contacto con animales y la atención tardía de heridas puede aumentar el riesgo de infección. En este contexto, se han reforzado las campañas de prevención, detección temprana y tratamiento inmediato para reducir complicaciones.
Especialistas han señalado que, aunque la miasis humana no suele ser mortal si se trata a tiempo, su presencia refleja un problema sanitario más amplio asociado al control del gusano barrenador en la región, lo que mantiene en vigilancia tanto al sector salud como al ganadero en el estado.
Redacción: Yucatánalamano.