Inicio YucatánLa depresión aumenta en Yucatán durante 2026 y evidencia un desafío creciente para la salud pública

La depresión aumenta en Yucatán durante 2026 y evidencia un desafío creciente para la salud pública

Yucatán registró 89 nuevos casos de depresión durante la semana epidemiológica 27, una cifra que supera ampliamente a las reportadas en los estados vecinos de la Península.

por Luis Carmona
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En ese mismo periodo, Quintana Roo notificó 33 diagnósticos y Campeche 32, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave). Con ello, la entidad yucateca concentró más casos que ambos estados juntos, en una semana en la que a nivel nacional se confirmaron 3 mil 27 nuevos pacientes.

Sin embargo, este comportamiento no corresponde a un hecho aislado. Las estadísticas muestran una tendencia ascendente a lo largo del año. Hasta la semana epidemiológica 21, Yucatán acumuló 2 mil 460 personas diagnosticadas con depresión, lo que representa un incremento del 27 por ciento en comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron mil 935 casos. Además, alrededor del 75 por ciento de los pacientes identificados son mujeres, una proporción que se ha mantenido constante en los últimos años.

Un contraste con la percepción del estado

Las cifras de salud mental contrastan con la imagen que habitualmente proyecta Yucatán. Aunque la entidad suele destacar en mediciones nacionales por sus niveles de seguridad y calidad de vida, los indicadores relacionados con la salud mental muestran un escenario distinto.

Desde hace varios años, el estado también figura entre los primeros lugares del país en mortalidad por suicidio. Si bien las autoridades sanitarias señalan que este fenómeno responde a múltiples factores, los registros mantienen a Yucatán como una de las entidades de mayor atención para especialistas y organismos nacionales e internacionales.

En respuesta a este panorama, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) desarrollan una estrategia para fortalecer la prevención del suicidio en las 32 entidades federativas. La inclusión de Yucatán dentro de este esfuerzo responde a que el estado es considerado una de las regiones prioritarias para reforzar las acciones preventivas.

Persisten limitaciones en la atención especializada

El incremento en los diagnósticos también pone en evidencia los retos que enfrenta el sistema de salud mental en México. Actualmente, el sector público dispone de aproximadamente 1.1 psiquiatras y 6.9 psicólogos por cada 100 mil habitantes, una cobertura que diversos especialistas consideran insuficiente frente a la demanda existente. Se estima que hasta ocho de cada diez personas con algún trastorno mental no reciben atención oportuna.

A ello se suma que el presupuesto destinado a salud mental representa apenas alrededor del 1.3 por ciento del gasto sanitario nacional, porcentaje considerablemente menor al cinco por ciento recomendado por la Organización Mundial de la Salud para países con ingresos medios.

En Yucatán funcionan los Centros Integrales de Salud Mental (Cecosamas) y los Centros Municipales Almanova, espacios donde se brinda atención psicológica gratuita. Aunque el aumento de diagnósticos puede interpretarse como una señal de que más personas buscan apoyo profesional y que el estigma comienza a disminuir, el crecimiento de la demanda también plantea el desafío de ampliar la capacidad de atención para evitar que más pacientes enfrenten largas esperas o queden sin tratamiento.

Otros indicadores reflejan una tendencia preocupante

Los datos de la semana epidemiológica 27 muestran que Yucatán también presenta los mayores registros de la Península en algunos eventos relacionados con lesiones y accidentes.

Hasta la semana 26, la entidad acumuló 49 casos de asfixia, la cifra más alta de la región, además de 19 personas atendidas por quemaduras solares, también por encima de Campeche y Quintana Roo.

En contraste, durante el mismo periodo no se reportaron casos de ahogamiento o sumersión no mortal en el estado, siendo el único indicador de accidentes en el que Yucatán se mantiene por debajo de sus vecinos peninsulares.

Un reto que continúa creciendo

Las cifras del Sinave representan únicamente a las personas que acudieron a recibir atención médica, por lo que no reflejan la totalidad de quienes viven con depresión. Esto significa que el número real de personas afectadas probablemente sea mayor al registrado oficialmente.

Pese a esa limitación, la tendencia confirma que la salud mental se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública en Yucatán. Especialistas advierten que la depresión constituye un importante factor de riesgo para el desarrollo de otros trastornos mentales y recuerdan que la entidad mantiene desde hace años una de las tasas más elevadas de mortalidad por lesiones autoinfligidas en el país.

Frente a este escenario, coinciden en que será necesario fortalecer las estrategias de prevención, ampliar el acceso a servicios especializados y continuar reduciendo el estigma que aún impide que muchas personas soliciten apoyo profesional de manera oportuna.

Redacción: Yucatánalamano.

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