Inicio DestacadoNo solo hubo goles: estos fueron los memes y tendencias que dejó el Mundial 2026

No solo hubo goles: estos fueron los memes y tendencias que dejó el Mundial 2026

El Mundial de 2026 no solo quedará en la memoria por las hazañas deportivas y los resultados que marcaron el camino hacia el campeonato.

por Luis Carmona
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Por Luis Carmona.

Como ya es tradición en la era de las redes sociales, la Copa del Mundo también dio origen a una gran cantidad de memes, tendencias y fenómenos virales que acompañaron prácticamente cada jornada del torneo y que, en muchos casos, trascendieron incluso lo ocurrido dentro del terreno de juego.

Uno de los principales protagonistas de esta conversación digital fue el delantero noruego Erling Haaland. Su potencia física y la facilidad con la que superaba a los defensores hicieron que miles de aficionados comenzaran a compararlo con Majin Boo, el poderoso personaje de Dragon Ball Z. Las imágenes, montajes y videos inundaron las redes sociales, mientras que muchos internautas también comenzaron a referirse al atacante como un auténtico «vikingo», al considerar que una vez que iniciaba su carrera con o sin el balón prácticamente era imposible detenerlo. Incluso circularon videos en los que supuestamente un defensor terminaba lesionado al intentar frenarlo con una barrida, material que alimentó todavía más la conversación en internet. Paralelamente, algunos usuarios comenzaron a cuestionar la autenticidad de parte de ese contenido, reflejando cómo la inteligencia artificial ha hecho cada vez más difícil distinguir entre una grabación real y una creada digitalmente.

Precisamente, otra de las grandes protagonistas del Mundial fue la IA generativa. Durante el torneo se popularizaron videos hiperrealistas que mostraban a futbolistas viviendo situaciones que jamás ocurrieron en realidad, pero cuya calidad hacía difícil distinguirlos de grabaciones auténticas. Uno de los más comentados mostraba a Haaland sorprendiéndose al encontrarse con su propio reflejo mientras comía, una escena completamente ficticia que muchos usuarios llegaron a creer verdadera en un primer momento. Al mismo tiempo, numerosos creadores aprovecharon estas herramientas para recrear el Mundial como si se tratara de un anime japonés, transformando a las principales figuras del torneo en personajes animados y narrando las jugadas con una estética inspirada en las series de animación deportiva, una propuesta que rápidamente conquistó a millones de aficionados.

La selección de Noruega también terminó convirtiéndose en un fenómeno viral gracias a la ya famosa celebración del «remo vikingo». Tras cada victoria, los jugadores simulaban remar al unísono, una imagen que rápidamente fue adoptada por aficionados ajenos a Noruega. En las tribunas y zonas de aficionados era posible observar a seguidores mexicanos y de otras selecciones replicando la celebración, convirtiéndola en uno de los gestos más representativos y recordados del Mundial.

Otra de las tendencias que volvió a aparecer entre la comunidad otaku fue la ya tradicional «disputa por la custodia de Hatsune Miku». Aunque se trata de un meme que ha acompañado anteriores Copas del Mundo, en esta edición alcanzó una mayor popularidad. Ilustradores y aficionados comenzaron a publicar imágenes de la popular Vocaloid vistiendo los colores de distintas selecciones nacionales, como si cada país buscara «ganarse» su apoyo durante el torneo. Lejos de representar una competencia real, el fenómeno se convirtió nuevamente en una divertida tradición dentro de la comunidad, la cual muchos consideran ya una costumbre inseparable de los Mundiales y que, con cada nueva edición, suma a más participantes.

El crecimiento de las plataformas digitales también convirtió a los streamers e influencers en protagonistas de la conversación mundialista. Numerosos creadores de contenido viajaron a las sedes para colaborar con otros influencers, entrevistar a exfutbolistas, convivir con aficionados y documentar el ambiente que se vivía alrededor de cada partido. Sin embargo, las reacciones exageradas también formaron parte del espectáculo. Algunos creadores dramatizaban las derrotas de sus selecciones favoritas con llantos, gritos o gestos claramente teatrales para generar interacción entre sus seguidores, convirtiendo esos momentos en nuevos memes que rápidamente acumulaban millones de reproducciones.

Entre los fenómenos más curiosos apareció también la VTuber de habla inglesa conocida como Essie, quien terminó convirtiéndose involuntariamente en protagonista de uno de los memes más repetidos durante la fase final del torneo. A partir de los octavos de final, numerosos aficionados comenzaron a notar que la selección a la que ella manifestaba públicamente su apoyo terminaba siendo eliminada. La broma fue creciendo conforme avanzaba la competencia hasta que, durante el enfrentamiento entre Argentina y Egipto, publicó inicialmente un mensaje apoyando a la Albiceleste. Poco después, cuando Egipto tomó la ventaja en el marcador, eliminó aquella publicación y compartió otra mostrando su respaldo al conjunto africano. Minutos más tarde, Argentina remontó el encuentro y consiguió la clasificación, provocando que las redes sociales bautizaran en tono de broma a la creadora como «Mufa-chan», reforzando el meme de que su apoyo parecía anticipar la eliminación de cualquier selección.

Pero quizá uno de los aspectos más interesantes de estas tendencias fue su capacidad para acercar el Mundial a personas que normalmente no siguen el fútbol. Memes, ilustraciones, videos creados con inteligencia artificial, celebraciones y publicaciones virales permitieron que comunidades completamente ajenas al deporte encontraran una forma de involucrarse en la conversación. En el caso de la comunidad otaku, por ejemplo, bastaba con ver peleas icónicas dentro del mundo del anime pero siendo protagonistas dos selecciones que se estaban enfrentando, con una simple imagen así un otaku ajeno a este deporte podía darse una idea lo reñido que puede ser un enfrentamiento abriendo la posibilidad que dicho miembro de la comunidad muestre interés cómo mínimo en dicho partido. De igual forma, quienes seguían a streamers, VTubers o creadores de contenido podían mantenerse al tanto de lo que ocurría en el torneo a través de bromas, colaboraciones y reacciones virales. Así, incluso personas que nunca habían seguido una Copa del Mundo encontraron un punto de entrada para interesarse por la competencia, demostrando que el fútbol también puede conectar con públicos muy distintos cuando se mezcla con la creatividad de internet.

El Mundial de 2026 volvió a demostrar que el fútbol ya no se vive únicamente durante los 90 minutos de cada partido. Hoy, las redes sociales, las comunidades de internet, los creadores de contenido y las herramientas de inteligencia artificial forman parte del espectáculo tanto como los propios futbolistas. Entre celebraciones, memes, ilustraciones, videos y bromas compartidas por millones de personas alrededor del mundo, el torneo dejó claro que cada Copa del Mundo también se juega en el terreno de la creatividad digital, donde una simple publicación puede convertirse en un fenómeno global en cuestión de horas.

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